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Giuseppe Albatrino

Amante de la creatividad. Ingeniero.

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Misiones Apollo :Más allá de la ficción (Parte 2 de 2)

13 noviembre, 2008

En el Apollo 14, el mítico Alan Shepard volvió al espacio después de 10 años de espera y del dolor personal que significo ser inhabilitado para volar por un raro mal que le aquejo al oído. A sus 49 años, 10 más que el promedio de sus compañeros, se convirtió en el hombre de mayor edad en pisar el suelo selenita y el primero en “jugar” golf al lanzar una pelota con un palo adaptado para ello. Quien se había convertido en héroe nacional, al ser el primer norteamericano en dejar la Tierra inmortalizo así las palabras “por millas y millas” al describir el viajes de la pelota en la menor gravedad; ello en la segunda de dos actividades extravehiculares que contabilizaron 9 horas muchas de ella explorando una escarpada colina al borde de un cráter que le permitió traer las rocas más antiguas de las cuales hoy disponemos en nuestros laboratorios.
Si algún día Ud. maneja un automóvil en la Luna, pues quizá lleve alguna estampa del Apollo 15 a manera de patronos de los conductores, pues ellos llevaron el primer vehículo de cuatro ruedas (al que se llamó rover) que rodó en otro orbe. A partir de su entonces, la estancia se prolongo a tres días de permanencia ¡Tres días con sus noches viendo la Tierra sobre el horizonte lunar, como una hermosa joya azul que se puede ocultar tras el ancho de nuestro pulgar!
Estos hombres altamente entrenados, hábiles pilotos e ingenieros también sentían temores antes del vuelo, como nos cuenta Charles Duke quien antes de llegar a ser el décimo hombre en pisar la Luna soñó que en su misión, la Apollo 16, se encontraba con dos astronautas muertos cuyos rostros coincidían con los de él y su comandante, sus cuerpos llevaban miles de años. Y si bien esa posibilidad no se cumplió, es difícil olvidar el ver a Duke en un conocido vídeo saltando y cantando en la Luna ; lo que muchos no saben es que luego de ello se detiente cayendo sobre su mochila, que lógicamente no estaba diseñada para eso pero que le proveia de oxigeno y presión al traje, llegando a pensar que en tal momento moriría… Si usted viaja al lugar de su exploración quizá logre encontrar la foto de sus hijos por él dejada sobre la polvosa superficie lunar.
El sueño termino con el Apollo 17, apenas 3 años después de la primera caminata lunar, el presupuesto de la NASA no daba para más e incluso muchos no encontraban sentido en ir más de una vez. La cadena de producción en las gigantescas fabricas que construían tales equipos se detuvieron terminando con la esperanza de hombres hoy desconocidos que llegaron a entrenar para misiones como el Apollo 18 y siguientes para los que el transbordador espacial quedo como consuelo y oportunidad para poner en práctica su primeros aprendizaje.
Hoy en una época en que cada acto se mide económicamente, no existen planes para la exploración humana más allá de nuestro planeta, a pesar de contar con una tecnología treinta años superior, una misión lunar sigue siendo muy difícil, cara y arriesgada. Incluso muchos parecen olvidar que un día en el pasado allí estuvimos construyendo historias que rivalizan con la ciencia ficción, construyendo historias caminando en otro mundo.

Secciones: Sci & Tech Etiquetas: Apollo

Misiones Apollo :Más allá de la ficción (Parte 1 de 2)

10 noviembre, 2008

La próxima vez que el cielo nocturno se lo permita, le propongo que intente el siguiente ejercicio: mire hacia la Luna. Mientras lo hace, piense en lo que es, un mundo por derecho propio, con una extensión “caminable” que, al no haber océanos ni mares, supera a la suma de todos los continentes de la Tierra incluida a la helada Antártida. Una superficie desértica, que lejos de ser liza, esta cubierta por cráteres, rocas, cordilleras, aisladas montañas, ranuras, peñascos e innumerables características.

Y si al ver la televisión le interesa aquella frase de la serie Star Trek de “…llegar a donde nadie ha llegado antes…” entonces recuerde que en la historia de nuestra humanidad tan solo doce seres humanos han caminado alla, dejando tras sus pasos huellas que, al no haber ningún tipo de erosión que pudiera borrarlas, permanecerán por millones de años incambiables dándole a cada uno de sus hacedores una sensación de eternidad física. Este logro tiene más de 30 años, y nos remonta a una época en la que los discos de música eran de vynilo, los televisores a color eran símbolo de alta tecnología, de gigantescas (en tamaños) computadoras y una muy nueva y casi recién nacida ciencia espacial. En ese entonces, y bajo la presión de una competencia por el prestigio internacional, la NASA intento acometer la difícil travesía de llegar y ver lo que nunca antes alguien había visto y de sobrevivir para contarlo.

Mucho se ha dicho del programa lunar tripulado Apollo: que se gastaron 26000 millones de dólares, dinero suficiente por ese entonces para haber irrigado todos los desiertos del mundo; que trabajaron más de 400000 hombres, cuando hoy un proyecto de ingeniería como el Eurotunel no incluye más de 30000; que cada componente tuvo que inventarse, convirtiendo en pioneros a sus investigadores en áreas como metalurgia, materiales, cohetes, combustibles u ordenadores como el que permitió el primer alunizaje[1] que sumaron una hazaña no repetida aun por nadie; se llevo al hombre fuera de las ataduras gravitaciones de su planeta madre a diferencia de nuestro celebre Transbordador Espacial que en tan solo 10 minutos llega a su destino orbital y al que le basta unos 40 minutos de maniobras para regresar al suelo. El programa lunar Apollo ubicó a los astronautas a 4 días de viaje de retorno y ante el intenso drama de depender de un único motor para salir de la atracción lunar para no convertir a su nave en una costosa tumba dentro del sistema solar.

Aunque es a la que más se celebra, la del Apollo 11 no fue la única tripulación en tocar la superficie selenita ni las imagines de Neil Armstrong las únicas que se obtuvieron de nuestra presencia en aquel espacio exterior, es más, el tiempo que él y su compañero Buzz Aldrin estuvieron dando el “gigante paso” fuera de la cápsula fue el menor de las misiones que le siguieron en jornadas que cada vez causaban, injustificadamente, menor admiración a una apática teleaudiencia. Apenas cuatro meses después del histórico primer alunizaje le toco el turno al Apollo 12 que posó al modulo lunar, luego de un viaje espacial de más 390000 Km a escasos ¡300 metros! de una sonda no tripulada que había llegado 2 años antes, convirtiendo a los astronautas en modernos “arqueólogos” espaciales que examinarían la erosión sufrida por piezas colocadas en aquel paisaje durante tantos tiempo atrás. Gracias a uno de ellos que en la actualidad es un artista profesional tenemos recreados mediante sus pinturas aquellos años de oro de la exploración.


[1] Este tenía menos memoria que la mayoría de calculadoras científicas en la actualidad a pesar de contar con la mejor tecnología en ese entonces.

Secciones: Sci & Tech Etiquetas: Apollo

ICE (reseña de libro)

3 noviembre, 2008

Hojeando el portal de Amazon llamó mi atención Ice (2002) de Shane Jhonson por tres razones en particular: i) es una obra de ciencia ficción, ii) es una historia alterna sobre el programa lunar Apollo (incluso prologada por el astronauta Charles Duke) y iii) quedo finalista del premio Christy Award a la mejor novela cristiana futurista; esto ultimo puede parecer para algunos un oximoron: “novela futurista cristiana” sin embargo me pareció estupendo saber que hay gente que premia el esfuerzo de hacer quedar bien a los creyentes del mañana.

Ice nos ubica en una hipotética misión lunar llamada Apollo 19, comandada por Gary Lucas quien junto a Charles Sheperd realiza un aterrizaje de precisión en el polo sur de la Luna. Su estadía en el satélite transcurre con normalidad hasta el momento en que deben dejar la superficie para reencontrarse con su compañero; el cohete no enciende y se enfrentan a lo que la “verdadera NASA” felizmente nunca tuvo que enfrentar: astronautas varados en la Luna y con vidas limitadas a las pocas horas que les queda de oxigeno. Lucas y Shepard deciden salir de la nave y morir explorando el hostil mundo, que hubieran preferido visitar solo temporalmente mientras que el tercer hombre de la misión es ordenado por el comandante mismo, perentoriamente, a abandonar la orbita y regresar a la Tierra. Lo que nadie podría suponer es lo que los dos caminantes, que para entonces han perdido comunicación con Houston, encontrarían una construcción cuyo origen no podría ser humano.

El autor no solo conoce muy bien la maquinaria que en la década de los sesenta se usó para cumplir el reto de Kennedy de vencer a los rusos en el espacio, sino que extrapola otras que se quedaron solo en planos al momento de que el programa se cancelo, como el Modulo Lunar Truck; también emplea como parte de la historia personajes reales como Deke Slayton (Jefe de Astronautas), Gene Kranz (Director de vuelo) y James Irwin (Apollo 15) entre varios, y crea otros que cumplen el perfil de los funcionarios reales de las misiones. Un matiz interesante es que Sheperd (¿nombre basado en el del primer americano en el espacio, Alan Shepard?) es un cristiano practicante que no teme dar testimonio de lo que cree a su escéptico comandante y que a igual que su esposa es un lector de la Biblia; a lo largo de la obra, distintos “diálogos de fe” se irán presentando en boca de estos dos caracteres, más aun cuando con justa razón las mujeres de los dos abandonados se creen viudas y hablan entre ellas.

En el planeta se van preparando las exequias de los dos nuevos héroes, la NASA estudia una misión para recuperar los cuerpos y, con desconocimiento de todos, los dos hombres corren distinta suerte al separarse sin querer al interior de la vacía base, uno es al parecer transportado al mundo de los constructores y el otro queda solo…pero esto es solo parte de la historia cuyo final queda al lector averiguar si lo desea, pero que no será por medio de mis líneas.

Un detalle curioso, que en mi apreciación no quita valor a la obra pero que no comparto en absoluto, es que a pesar de los conocimientos científicos y técnicos que muestra en su obra, Jonson no participa de la Teoría de la Evolución de las Especies, sino que parece interpretar literalmente la Biblia (lo cual los católicos afortunadamente no hacemos).

Según tengo entendido, el libro causo poca noticia en lectores no cristianos en Estados Unidos, y me es difícil de recomendar para aquellos que no tengan un interés en los tres puntos que señalo en un inicio. Sin embargo, es interesante notar que esta obra de ciencia ficción subraya una realidad quizás poco conocida, y es que varios de los doce caminantes lunares (ese numero no ha aumentado desde el ultimo viaje en 1972) profundizaron sus creencias religiosas al regresar de haber caminado en otro mundo.

Secciones: Libros Etiquetas: ciencia ficción, Ice, religión

La religión en la Ciencia Ficción

30 octubre, 2008

Un género que usualmente extrapola el presente hacia un mañana en donde la ciencia y la tecnología son actores centrales, es la Ciencia Ficción; me considero un consumidor habitual de este tipo de obras (al que espero pronto dedicarle una entrada en este blog) y como tal, repetidas veces me he preguntado acerca del papel de la religión en estos mundos futuristas de colonias marcianas, viajes interplanetarios o nano-robots. Este interés se debe a que a diferencia de las novelas de misterio o aventura, que también disfruto mucho, estas aspiran a plantear sociedades futuras con fundamentos técnicos; por ejemplo, en su libro “Mil novecientos ochenta y cuatro” (1949) George Orwell describe un mundo totalitario que permite al estado, liderado por el “Gran Hermano”, controlar la vida de todos mediante “telepantallas”(de allí el nombre homónimo del reality show “Big Brother”) o en “Un Mundo Feliz” (1932) Aldous Huxley presenta a los ciudadanos modificados genéticamente, programados para ser consumistas y empleando drogas para cambiar el comportamiento (hoy no parece del todo descabellado, ¿verdad?).

Ninguno de los tres grandes de la ciencia ficción – Asimov, Clarke, Heinlein – han sido practicantes, ni siquiera creyentes, de alguna religión; de estos es Clarke quien sin lugar a dudas ha sido el que ha manifestado en sus obras mayor animadversión contra toda religión organizada y en especial contra el catolicismo. En el ultimo volumen de su trilogía de la Odisea, “3001:Odisea Final”, cuenta en retrospectiva la aparición del Papa Pío XX quien como Gorvachov, que termino con el imperio soviético exponiendo sus crímenes y excesos, iniciaría una reforma de semejantes resultados; este fue un papa muy impactado por el descubrimiento de vida extraterrestre. En su obra anterior “El martillo de Dios”, los científicos han descubierto una forma de prolongar la vida más allá de los cien años y esto obliga al Papa Juan Pablo IV a publicar una encíclica, luego de coordinarlo con varios lideres religioso, sobre el levantamiento de la prohibición de los métodos naturales de control de la natalidad, esto debido a su decepcionante fracaso en el control del crecimiento poblacional; el pontífice declara que “[…] Con su terca oposición a la planificación familiar utilizando métodos artificiales, la Iglesia ha provocado la infelicidad en miles de millones de vidas […]”

¿Escribió Arthur C. Clarke de este modo con el objetivo de aumentar ventas en base a la polémica? En absoluto. Fue un escritor muy respetado y ganador de innumerables premios, la Unión Astronómica Internacional ha bautizado un asteroide con su nombre, y ya en la década de los cuarenta había escrito un paper sobre el uso de la orbita sincrónica que le hizo famoso. Creo que expresa honestamente su opinión sobre los retos que podrá enfrentar la religión organizada en el futuro.

“Cántico a San Leibowitz” (1960) es una obra ganadora del prestigioso premio Hugo a la mejor novela de ficción, escrita por Walter M. Miller quizá sea la única en la que la Iglesia Católica no es maltratada sino ensalzada. Es un relato post apocalíptico en el que el mundo ha sido destruido por la devastación de una guerra nuclear y la gente vive en la barbarie, en ella son los monasterios los que salvaguardan el conocimiento de la humanidad por medio de los monjes copistas. Miller medita sobre la historia cíclica (ocurren varias guerras) y sobre el poder estabilizador del catolicismo; mientras sobrevienen los siglos, los monjes buscarán la santificación del fundador de la orden, lo que lograrán poco antes que deban dejar el planeta tierra, en su ultima gran guerra, camino a evangelizar los mundos exteriores.

Un tercer tipo de postura a tratar la religión en este tipo de obras es la más comúnmente practicada, consiste en ignorar la realidad actual por completo y no manifestar opinión sobre religión alguna o, si se hace, intentarlo de manera neutral sin alienar a nadie; por ejemplo, en “Marte Rojo” (1992) de Kim S. Robinson, que trata sobre la terraformación de nuestro vecino planetario, algunos de los futuros colonizadores discuten sus creencias religiosas pero el narrador no impone ningún punto de vista, esto me parece acorde a una época en que predomina lo “políticamente correcto”. Muchas de estas obras crean religiones alternas, explican porque los personajes en sus tramas simplemente no requieren ninguna o los “dioses” son criaturas mortales que controlan, de manera invisible, la evolución de alguna civilización inferior (lo cual espero no haya ocurrido con la nuestra).

Secciones: Libros Etiquetas: ciencia ficción

Liderazgo al estilo de Section One

28 octubre, 2008

      La femme Nikita (1997-2001) es para muchos de sus seguidores una serie de culto, ameritó ante su cancelación una avalancha de cartas virtuales y físicas, que incluso llegaron a ser donaciones en dinero, para pedir un final que cerrara los diversos cabos abiertos que la última temporada había dejado. La causa tuvo éxito y también sus creadores que muchos años después tratarían temas semejantes en la popular 24 en la que un adrenalítico Kiefer Southerland se encarga de salvar a su país cada semana.

      Si bien es cierto la producción basa el personaje del titulo en la película de Luc Besson del año 1990, aquí se explora más allá de éste la organización antiterrorista a la que ella pertenece: Section One, la cual lleva misiones en todo el planeta para derrotar a los terroristas que pretenden desestabilizar a Occidente. Es el objetivo de las presentes líneas el tratar algunos puntos referentes al personal y al líder de la misma para preguntarnos la sostenibilidad de un modelo de organización semejante que en teoría siempre parece dar resultados positivos en cada episodio.

A pesar de las apariciencias, una organización como Section One debería tener serios problemas para perdurar en el tiempo.

      El personal de la Sección esta constituido por ex convictos a los que se le da la oportunidad de escoger entre enfrentar su condena (usualmente cadena perpetua o la pena de muerte) o trabajar para la organización de la cual no podrán salir jamás; esto, lejos de ser una favorable oferta vitalicia de empleo, significa que no podrán sociabilizar nunca con nadie del exterior, incluyendo amigos y familiares, ni tener ningún lazo afectivo al menos que la misión lo requiera. Así mismo, siempre existe la posibilidad de ser “cancelado”, un eufemismo usado en vez de asesinado en caso de no tener un buen desempeño o contravenir las reglas de la Organización o de ser enviado a una misión suicida. La serie nos muestra la sorprendente profesionalidad que estos alcanzan con una alta tasa de éxitos; la misma Nikita (inculpada a pesar de ser inocente) tras dos años de entrenamiento se vuelve una experta agente de campo. ¿Es posible esto?

      El entrenamiento exitoso de “criminales de a pie” para misiones tipo comando en tan corto tiempo, o incluso largo, parece algo difícil de alcanzar si tomamos en cuenta el proceso de selección que aplican todas las fuerzas especiales del mundo, el cual se realiza exclusivamente sobre hombres y mujeres en el servicio activo, incluso pertenecer a este primer grupo implica ya años de esfuerzo. La inversión necesaria para formar un profesional de elite en cualquier rubro implica costo y tiempo pero sobre todo vocación, por ellos las empresas solicitan voluntarios para que postulen e incluso los filtran por casas de estudio; quizá una recomendación al área de recursos humanos de Section One seria el privilegiar a prisioneros de cárceles militares (de esta forma Chuck Norris reclutó a su asistente en la película “Todos los hombres de Presidente 2” y no debemos olvidar que de esta cantera provienen Los Magnificos).

      Otro problema que creo puede afectar a Section One a largo plazo es justamente la permanencia de su personal ante tan ferreas normas y un ambiente de trabajo tan claustrofobico. Hoy se sabe, muchos años depués de la caida del muro de Berlín, que hubieron muchas historias oscuras entre los mismos guardias que cuidaban que nadie transpasase las paredes que dividian la capital Alemana: deserciones y asesinatos entre colegas eran algo relativamente común; esto a pesar de las políticas existentes para evitar que los mismos celadores huyan.

      El líder de Section One, llamado Operations, él mismo reclutado contra su voluntad, no desestima ningún medio para lograr sus objetivos, los cuales pueden incluir extorsiones, sacrificios de su personal, manipulación, tortura; en suma, el fin le justifica los medios. Reina como un dios en sus dominios y puede determinar en segundos quien vive o no de su personal (me pregunto si habrá jefes que realmente desean ese poder). Para Operations, su equipo no esta formado por personas sino por piezas de ajedrez desechables, por lo que casi nunca reconoce los meritos de un trabajo bien hecho o alienta a obtener mejoras. Esto puede generar serios problemas de motivación y peligros de amotinamiento que de una manera u otra parecen no presentarse ante las cámaras. Sin embargo posee algunas virtudes destacables, como son la dedicación que le impone a su accionar, aunque podrían deberse a raíces mega maníacas, comparte las mismas comodidades de su gente y cuenta con una consejera a tiempo completo a quien parece escuchar.

      La cultura organizacional que nos muestran no permite un libre intercambio de ideas, es sumamente vertical y nunca se ve el adoctrinamiento que pueda balancear estas carencias. A pesar que cuentan con tecnología de punta que les permite haber logrado el sueño de la oficina sin papel, una organización como tal no debe descuidar el bienestar de sus miembros, cosa que hemos visto como una constante, si desea larga vida. Dada la sobrevivencia de Section One por más de seis años televisivos presiento que, al menos ante cámaras, no nos ha mostrado todos sus secretos.

Secciones: Sin categoría Etiquetas: Liderazgo, Nikita, Section One

Ubik (reseña de libro)

24 octubre, 2008

Acabo de terminar de leer, hace dos semanas, una obra de Philip K. Dick que tenia en mi librero desde la época del colegio; es de ciencia ficción y aunque no muchos leen este tipo de temas, de seguro han conocido el trabajo de este autor porque muchos de estos han sido llevados a la pantalla grande en películas relativamente exitosas como “El vengador del futuro” (con Schwarzenegger), “Minority Report” (con Tom Cruise), “Payback” (con Ben Affleck) y “Blade Runner” (con un joven y casi desconocido Harrison Ford).

En Ubik (1969) nos encontramos en un futuro año 1992, al fin y al cabo era el mañana al momento de ser escrito, en el que es común la existencia de personas con poderes síquicos que les permiten, por ejemplo, leer la mente ajena, algunos de ellos están agrupados en una organización de un tal Ray Hollis. Sin embargo, el mercado ofrece el servicio de los anti-psíquicos, estos pueden trabajar para aquellas personas o empresas interesadas en cancelar estas intrusiones, muchos de ellos pertenecen a la organización de Glen Rucinter.

Algo más que el mundo de PKD ofrece para los que pueden pagarlo, es un estadio intermedio entre vida y muerte llamado, justamente, “semivida”: si las personas acabadas de morir llegan a ser congeladas rápida y oportunamente, tienen la posibilidad de continuar una forma de existencia cerebral dentro de unos contenedores criogénicos; esto ofrece a los familiares una comunicación, por medio de un micrófono especial, que ira disminuyendo en calidad hasta que la persona realmente desaparece.

El protagonista principal Joe Chip es un técnico de la organización de Rucinter, que si bien no tiene poderes, es especialista en analizar los campos de acción de estos; al inicio de la historia le es presentada para su evaluación una misteriosa joven llamada Pat Conley que tiene la capacidad de retroceder el tiempo por un breve periodo. Ella es contratada, pero marcada secretamente como peligrosa, y al poco tiempo junto a Chip, un equipo de anti siquicos y Rucinter mismo viaja a la Luna en una reciente contratación para erradicar a mentes espías que, supuestamente, se han infiltrado en una corporación. La misión resulta una trampa, probablemente de Hollis mismo, en la que una granada explota dejando muerto al propietario quien será oportunamente congelado.

De regreso a la Tierra se suceden muchas cosas curiosas: las monedas cambiaran su cara para poner la de Rucinter, ciertos objetos parecen retroceder en esencia hacia modelos más antiguos, algunos miembros de la tripulación se convertirán literalmente en polvo, aparecerán mensajes ocultos en los artículos que van comprando… y la misma realidad de las cosas se pondrán seriamente en duda así como el origen de los cambios de los cuales parece solo proteger un escaso y misterioso spray llamado Ubik

Recomiendo este libro para todos aquellos que quieren disfrutar de una magnifica novela, sumamente entretenida y de buena prosa, en donde se le da al lector indicios y pistas para que constantemente intente resolver, junto a los personajes, el misterio de lo que les ha pasado; estos se encontraran en una lucha contra el tiempo si es que desean salvar sus vidas tan drásticamente cambiada por la explosión. Como en otros relatos del autor, y películas basados en ellos, el lector vera que muchas cosas no son lo que parecen.

Secciones: Sin categoría Etiquetas: ciencia ficción, Philip K.Dick, Ubik

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