• Saltar al contenido principal
  • Skip to secondary navigation
  • Saltar a la barra lateral principal
  • Saltar al pie de página

Giuseppe Albatrino

Amante de la creatividad. Ingeniero.

  • Artículos publicados
  • Mi blog
  • Contáctame
  • Portafolio
  • Libros
  • Teatro y TV

amistad

Lecciones desde el Karaoke

17 julio, 2009

      Recientemente he tenido oportunidad de ir un par de veces al karaoke, lugar en donde los cantantes aficionados se reúnen para disfrutar de una agradable velada, entonando todo tipo de canciones, micrófono en mano y con la letra mostrándose en brillantes pantallas. Si bien es cierto había ido alguna vez un par de años atrás y lo disfrute en una oportunidad familiar no hace mucho, recién he podido notar que se pueden extraer algunas lecciones de este sano entretenimiento. Aquí les comparto algunas.

1) Cantar puede ser algo difícil.
Muchos habíamos pensado en su momento que todos podríamos cantar y quedar bien; pero la experiencia me ha enseñado que con el canto sucede algo parecido que con el idioma italiano: todos cuando lo escuchan creen que lo entienden y que pueden hablarlo sin haberlo estudiado o practicado ¡Nada más falso! Podemos escuchar cantar pero no implica que sepamos hacerlo. Gracias a Dios que es norma del karaoke no votar a nadie por cantar mal, sino estarían vacíos; pero también es cierto, que hoy siento un respeto mucho mayor por todos los cantantes profesionales, famosos o no, en español o en inglés, porque no es sencillo lo que hacen.

2) Las letras pueden ser muy interesantes.
A pesar de que escucho música todo el tiempo, ya sea en el carro, a pie, trotando, en el trabajo o en la casa, pocas veces oía canciones en español; pero al tener que leer las letras que ponen, me doy cuenta que muchas tienen expresiones muy bonitas y poéticas, que no cualquiera puede haberlas pensado, y que no necesariamente deben tener una lógica aristotélica para ser bellas; estoy pensando en canciones como “Yo te seguiré” (Alberto Plaza), “Todo a pulmón” (Miguel Rios), “Hoy” (Gianmarco Zignano) entre muchas otras, de las cuales he ido anotando sus nombres para oírlas en casa.

3) Las mujeres cantan mejor que los hombres.
No tengo una explicación científica para esto, sólo evidencia empírica, pero es sorprendente notar que no sólo en mi grupo, sino en todo el local, las mujeres son más entonadas y rítmicas a la hora de cantar. Hay excepciones, pero éstas confirman la regla, por ejemplo ayer cantó estupendo mi amigo Henry (¡pero él ya canta en una banda!). Evidentemente, no habría expuesto el punto (1) si no me encontrase en el grupo de chicos a quienes, desde el vecino hasta el párroco de la Iglesia, se nos pide que mejor callemos a la hora de cantar o integrar coros.

4) El Karaoke es un buen entretenimiento para estar entre amigos.
La más importante de mis lecciones aprendidas, es que se trata de una sana diversión en la cual, aún sin que sea el turno de uno, es fácil divertirse siguiendo las canciones y entonándolas con o sin arte, después de todo, uno va a pasar un buen momento y no a concursar en American Idol.

Secciones: Vivencias y Opinión Etiquetas: aficionados, amistad, cantantes, cantar, canto, música

Para mis amigos, en el día de la amistad

4 julio, 2009

Sine amicitia, vita esse nullam
Marco Tulio Cicerón

      Olvidemos por un momento que el “día de la amistad” no es más que un artificio creado por una compañía cervecera con deseos de vender más cajas de alcohol y en su lugar celebremos la amistad por el simple hecho de que sin ella nadie puede vivir, por el simple hecho de que es una elección libre el darla y recibirla, por el simple hecho de que con ella todos somos más ricos. Por ello, en esta entrada quiero homenajear a algunos amigos con los que he interactuado recientemente (perdonen si no llegan a entrar todos), describiéndolos para que se encuentren en éste pequeño mural.

      Tenemos a los que desde siempre han estado allí, desde mis épocas en la Católica, hemos compartido mil cosas, amanecidas haciendo los trabajos, salidas (ya es hora de que cambies tu auto azul, ¿no crees?) y un millón de conversas. Con otros jugábamos basket en la universidad, y aunque no me pasaban la pelota es un gusto almorzar con alguno en la cafetería del trabajo y saber que el otro tiene su propia compañía de informática.
Finalmente, no puedo dejar de mencionar a uno de mis asesores A-1, gracias a Dios que no cobra por hora, porque en estos últimos meses le había hecho trabajar doble; pregunta inocente: ¿porque aquel día, trabajando en el Hogar de Cristo, los niños te llamaron “Milkhouse”?

      Tenemos a los que no sabía que podíamos ser tan buenos amigos. Cómo quien al saber de mi reciente situación me contactaba al messenger, same time o al celular con tan solo dos palabra: “¿Cómo estas?” que para mí han valido como un millón de oraciones, ¡gracias por insistirme en ir a ver el Principito!; también esta quien me acompañó en el chat casi todas las noches de mi estadía en Colombia, cuando tanto lo necesitaba, sé que lo hacías por amistad y no solo porque compartimos la misma doble ciudadanía…o a otro integrante de la banda The Big Theory que me esta presentando música electrónica y cuyo casi-grito de “¡Get over it!” me ayudó en su momento. Cerrando el párrafo no puedo dejar de mencionar al nuevo boxeador en ciernes, con el cual hacemos una evaluación continua del estado del futbolín en el e-café y mañana iremos a Polvos Azules.

      Tenemos a los nuevos amigos, que me están presentando un mundo nuevo y fascinante, del cual nacen muchas de las nuevas entradas del blog, con sencillez y sin poses; personas increíblemente enriquecedoras e interesantes con las cuales es un placer compartir horas de conversación y ser uno mismo, lejos del absurdo estereotipo del ingeniero sin emociones. Para una persona más o menos curiosa como quien les escribe, pues, no se puede pedir más.

      Sirva estas líneas para decirles a todos mis amigos que cuentan conmigo siempre, la amistad de ustedes es algo que valoro mucho.

Secciones: Vivencias y Opinión Etiquetas: amigos, amistad, compartir, Día de la amistad

Barra lateral principal

Últimas entradas

  • (sin título)
  • Mi año (2025) en libros
  • Mi año (2024) en libros (y algunas recomendaciones)
  • Impresiones sobre los Parques Temáticos de Disney desde la Perspectiva del Diseño de Experiencias (parte 1)
  • Alien, el monstruo que cumple 40 años

Secciones del Blog

  • Cine y Televisión
  • Culturales
  • Libros
  • Sci & Tech
  • Teatro
  • Vivencias y Opinión

Footer

Secciones del Blog

  • Cine y Televisión
  • Culturales
  • Libros
  • Sci & Tech
  • Teatro
  • Vivencias y Opinión

Sígueme

  • Facebook
  • Twitter

Copyright © 2026 · Giuseppe Albatrino - Todos los derechos reservados.